El comic es una fórmula sino infalible, de lujo, para fertilizar el territorio de lecturas que podemos ofrecer a lectores incipientes. Y Waterson cuenta en cuadritos, con ingenio y diversión las aventuras de Malena, una nena que vive en una casa como cualquier casa, va a una escuela como cualquier escuela, tiene un papá tan raro y tan normal como cualquier papá, y un unicornio medio mafioso que se llama Waterson. Ah: además, en la casa de Malena hay un problema: se pierden las medias. Conversamos con Luciano Saracino (autor del guion de Waterson) acerca de unicornios, hijas, padres y medias perdidas.
Por Gabriela Baby
El papá de la viñeta y Luciano, el autor, se parecen. Con su mechón de pelo emprolijado, (¿peinado para la nota?) el guionista de Waterson cuenta: “El otro día, subí a un colectivo y había una nena leyendo Waterson. Me paré al lado, y vi que justo estaba en una viñeta de la que todos los padres me dicen que justo ahí los pibes se enganchan muchísimo… y me quedé al lado, a ver qué le pasaba a esa nena y ella se rió. Y entonces, cuando se rió, me fui para atrás, me senté en un asiento del fondo y mi vida no siguió porque se quedó ahí, en ese momento hermoso, de estar espiando a la lectora leyendo mi libro y disfrutándolo”.
Luciano sigue: “Waterson se publicó en 2024, pero en realidad, hace más de diez años que tengo la historia en la cabeza”. El autor publicó 124 libros, para chicas y chicos, y fue traducido a 13 idiomas. Quizá lo recuerden por el personaje de Ciro Todorov o el Niño Lúgubre. O por las Historias Entre Tumbas (que también tiene su serie en Paka Paka). También fue el guionista de La princesa medialuna y Waterson 2 acaba de salir al ruedo, publicado por la editorial Pequeño Editor, colección Panzada de Letras que en su lema reza: “Invita a niños y niñas a comerse los libros con los ojos, sin perder nunca el hambre de leer. Libros para iniciarse en la lectura y quedar antadxs en el festín, por siempre”.
¿Por qué crees que Waterson gusta tanto a chicas y chicos?
Hay algo muy genuino en los personajes, algo de lo real, porque es una historia basada en hechos reales.

¿Con unicornio volador y todo?
Sí. Waterson es un unicornio que vuela cuando todos duermen. Y protege a Malena, que es la protagonista de la historia. Waterson es la historia de una nena y un papá que están viendo qué hacen con la vida. O sea: hay una historia detrás de esta historia que se va contando muy despacio. Hay alguien que perdió una media que no la encuentra, no la puede encontrar, y está viendo qué hace con esa tristeza.Y en el medio, está esta nena que tiene un unicornio que la acompaña a desentrañar los conflictos de su vida, que son conflictos reales con los que ella se va encontrando, en especial con los varones, puntualmente con uno de ellos. De este conflicto trata el primer libro de Waterson. Y en el libro Dos aparece alguien que obstaculiza algo muy placentero para esa nena, que es la lectura. Y hay que resolver esa situación.
¿Cómo nació esta historia?
Mi hija se llama Malena y es un libro autobiográfico. Todo lo que va pasando es lo que nos fue pasando. En el libro Malena tiene 6 años y ahora ella tiene 14. Max, el nene del libro Uno, existe. Y las cosas que íbamos haciendo también. Yo me acuerdo que la pasaba a buscar por el colegio y jugábamos a no pisar las rayitas de las baldosas mientras nos enfrentábamos con la vida cotidiana: cómo te fue hoy, qué paso, contáme…
Entonces era un papá, aprendiendo a ser papá, desde ese lugar de papá solo; y ella, una nena vinculándose con su papá de esa manera. Es un libro entonces que habla de una familia, una familia “como cualquier otra”, “de un barrio como cualquier otro”, que es lo que se plantea en los dos libros. Waterson es, de algún, modo la clave para escapar de la tristeza. Esta nena tiene ahí una clave. Por supuesto que Waterson es un peluche unicornio que tiene Malena. Que ya tiene 14 años y, como ya está crecido, en el último cumpleaños (porque siempre con Male le festejamos los cumpleaños) tomó un poco de cerveza. Todos brindamos.

Y el nombre de Waterson, ¿de dónde lo tomaste?
Bill Watterson es el autor de Calvin y Hobbes, un comic en el que hay un nene que dialoga con su peluche, que es un tigre. Cuando Malena era chiquita yo todas las noches le leía un cuento, o dos, o mil, hasta que ella se durmiera. Era un ritual que teníamos bien marcado: ella se preparaba, en su habitación, me decía cuando estaba lista, y yo entraba a su pieza y ella había dejado un rincón de la cama para que yo me sentara, siempre bien acomodados sus muñecos. Y había un peluche que era un unicornio al que le pone de nombre Waterson, como el autor del libro que nos regustaba. El autor se escribe con doble t, pero Male lo escribe con una sola t. Waterson es un peluche igual que Hobbes.
Y Waterson es real en el mundo de Malena: ella conversa con el unicornio, él además tiene sus aventuras y sus logros.
Waterson resuelve los problemas de Malena. Mientras Malena duerme, Waterson resuelve. Y la protege, porque también se queda despierto hasta que Malena se duerme. Porque ella necesita que se quede alguien hasta que se duerma. Es la historia de un dolor. En el libro tres el dolor se irá resolviendo, sabemos qué camino vamos a tomar y como cierra toda la historia. Pero, por ahora, sabemos que esta nena para atravesar su dolor tiene este unicornio. Y sabemos que su papá perdió una media naranja, y la busca.
Entonces, ¿Son tres? ¿nada más?
Vamos a ver qué pasa. Por mi sería hermoso que fueran 40. Pero el primer arco argumental cierra en tres. Y el cierre tiene que ver con las medias. Luego, veremos…
La bibliotecaria y otros monstruos
Vamos entonces a este Waterson DOS… la historia de los libros y la biblioteca…
Sí. Hay una bibliotecaria que se interpone en el placer de leer libros. Malena tiene clarísimo que en el placer de la vida hay cosas buenísimas entre las cuales está la lectura. Y no entiende por qué mencionar este tipo de placeres en el colegio está mal. Y lo que pasa es que hay una bibliotecaria que es una bruja, literal, un personaje basado en hechos reales, también.
¿La bruja bibliotecaria real?
¡Si! Mirá: yo recorro mucho el país a través de los libros. Y para mí lo más lindo que hay en cada pueblito son las bibliotecas populares. Yo voy a la biblioteca y me doy cuenta inmediatamente que tipo de bibliotecario/a tengo enfrente. Casi te diría: “Muéstrame tu bibliotecario y voy a hablar de tu pueblo”. Ahí está el alma, el vínculo con la lectura: porque la lectura no nace sola.

No es una semilla que cae de la nada y en primavera florece. A la lectura hay germinarla, hay que multiplicarla, hay que explicarla como lo que es. Dar la lectura es un acto de amor. Entonces, bibliotecarios conscientes, bibliotecarios militantes, hacen que alrededor de la biblioteca nazca un vergel, hacen que la biblioteca sea verdaderamente un lugar donde crecen niños y niñas amantes de la lectura.
Pero, al revés también: Hay bibliotecarios que van a cumplir horario, que van con desgano… incluso me ha pasado escuchar que uno dijera: “Venía un nene, todos los días a llevarse libros hasta que le di uno largo y aburrido para que no venga tanto”. Esto yo lo escuché de verdad y entonces apareció esta historia.
Que tiene bruja y monstruos que resuelven el problema
Waterson DOS es un alegato por la buena lectura, un festejo y homenaje para las hadas madrinas que son esas bibliotecarias -como Vico- que son un corazón fundante de cada pueblo de la Argentina. Y también un combate con los otros, que hay un montón. Esos que no tienen amor por la lectura y desalientan a los lectores.
Pero viene un hada madrina…
Es que a mí me pasó: Yo era un lector voraz. Iba a la biblioteca de mi barrio, todos los viernes… y me llevaba los Hardy Boys, esos libros que leía cuando estaba en la escuela primaria. Y un día, el bibliotecario me dice: “che, vos te llevas todos los viernes un libro, ¿no querés llevarte este otro…?” Y me dio uno de Stephen King. Me dijo: “si no te gusta, el lunes venís y lo cambiamos”. Pero me encantó. En realidad, me voló la cabeza. La literatura para chicas y chicos necesita un mediador, y la bibliotecaria, Vico, que aparece Waterson DOS es un hada madrina.
Y Waterson es un terrible….
Resuelve todo de una manera mafiosa y espectacular. Es un unicornio, que dice: “¿cómo la gente puede pensar que somos ñoños… no ven el cuerno que tenemos?” Con ese cuerno puede hacer destrozos, eso dice al menos. Y también le dice a Mela que se puede encargar de todo “y que parezca un accidente”.

Cuadtrio a cuadrito
¿Cómo es el vínculo de trabajo con el otro autor, Ernesto Guerrero, el ilustrador de Waterson?
Ernesto es un dibujante que lo que tiene es una onda natural. Es muy difícil dibujar libros para chicos y escribir libros para chicos porque hay mucho autor que fuerza la onda, hay mucho autor que escribe en un lenguaje que no le es propio pero que tampoco es de los chicos. Y eso no se aprende en la universidad ni en ninguna escuela. Y Ernesto sabe hacer eso muy bien, eso que no tiene palabras, que no puede explicarse, que es justamente la onda a la hora de dibujar.
¿Cómo es el trabajo sobre cada tira? ¿Piensan los guiones juntos o vos sugerís algo de los dibujos?
Él vive en Mendoza y nos conocemos hace mucho. Además, hace tiempo yo quería trabajar con él, porque conectamos bien, somos amigos, tenemos una vinculación a través de la literatura. Y yo quería que este libro lo dibujara alguien que tuviera eso que te contaba… esa onda. Entonces le mandé el libro y crucé los dedos: ojalá lo quiera dibujar, ojalá, ojalá. Y dijo que sí.

Y después, él construyó la viñeta. Conocía a Malena, y a Waterson por supuesto. El primer Waterson fue idea mía: le pasé el texto y él hizo los dibujos. La Malena de la tira se parece bastante a Malena. Y yo uso sweaters con rayas amarillas, y ropa así. El segundo Waterson lo pensamos juntos. Hablamos de la biblioteca, de la bibliotecaria, que el problema sea tal y tal, etc. Él sumó ideas, me senté y escribí. Después, cuando él dibuja, yo no me meto… sugiero alguna cosita… pero muy breve, porque no hace falta. Ernesto es muy buen dibujante y, además, un tipazo. Algo que es muy difícil de conseguir.
¿Y el Waterson TRES ya sale?
Faltan dos detalles: primero, escribirlo y, segundo, dibujarlo. Por lo demás, ya está casi listo. Tengo más de cien libros publicados, pero si me si me apurás, si me pinchás, Waterson es mi favorito… porque es mi vinculación con mi hija, mi hija creciendo, es contar un poquito del papá varón con la hija nena, qué pasa con ese vínculo. Y entonces, vuelvo a una frase que decimos siempre con Ernesto: Amamos a Waterson. Porque no es que nos cae bien, que es simpático, sino que es amor: sabemos que ahí hay un antes y después de nuestras carreras y nuestras vidas. Así que el libro tres lo vamos a hacer, pero queremos disfrutar del libro dos que es novedad.
Hay algo en el dibujo que es el dibujo de Malena. Y a través de ese dibujo aparece el relato de Malena mirando al papá. No queda todo del lado del narrador y los diálogos…
Es la mirada de Malena, y otra capa de lectura: porque ella cuenta, quién es su papá. Trata de descifrarlo, en realidad. Es el niño que mira al adulto sin descifrarlo. A mí me gustan esos niños que miran el mundo de frente, porque les están pasando cosas. Entonces nuestra Male y nuestro papá están en un aquí y ahora en serio. Juegan, leen, la pasan bien. Y se piden compañía, atención. Y también hay una pérdida, una tristeza. No es literatura ñoña. No es esa cosa de la literatura infantil boba. No es infancia de Disney.
Hablás de literatura infantil como literatura infantilizada…
Tal cual: A mí me gusta hablar de literatura para chicos y chicas que no necesariamente tiene que ser exclusivamente para chicos y chicas. Waterson se puede leer tranquilamente a cualquier edad. Un adulto lo disfruta. Pero es más de chicos y chicas. Yo lo escribo pensando en esos lectores. No la escribo como una historia infantil, no es lo infantil una cualidad de la historia. Porque en esa literatura infantil infantilizada hay un exceso de inocencia, pacatería, y evidente necesidad de caerle bien al lector. Yo siempre observo en las reuniones de adultos, cuando aparece un niño, cómo se vinculan los adultos con ese niño. Hay quienes se ponen tontos y tratan al chico como tonto. Ay, ay, chichichí, etc. Y hay otros que lo miran a los ojos y hablan en serio. Y capaz que se cagan de la risa, pero no hay nada forzado ni autoimpuesto.
Y esto lo traslado a la literatura. A mí me encantan los libros que tratan al lector con respeto. A mí me encanta que los libros para chicos sean lo menos infantiles posible.
Más sobre historietas: Algunas lecturas (para pasar el frío)
¿Qué leías de chico después del bibliotecario mago que te sugirió Stephen King?
Yo cuando era chico leía libros que me divertían… no me enseñaban nada. A veces les pasaban cosas graves o terribles a los personajes: me divertía igual. Mis libros preferidos fueron El Mago de Oz, Gulliver, Peter Pan, Alicia. Leía mucha historieta (de todo un poco, pero amaba Batman -personaje que el año pasado tuve el honor de escribir-). Y, autores: Bornemann, Bradbury, Stephen King, Oesterheld, Verne, Poe, Quino… todos llegaron en diferentes momentos de mi escuela primaria y se quedaron para siempre.
Una más sobre Waterson: ¿podemos decir que es una especie de justiciero?
Waterson es una patria donde soy muy feliz. Y es un libro que está muy vivo. Hay tortas de cumpleaños con Waterson, me llegan las fotos por las redes y los chicos me mandan dibujos. Ser la llave del sueño para un chico, que un papá que una mamá les lee a un pibe mis historias antes de dormir, y que ese dormir sea con unicornios, malenas, criaturas ficcionales: eso es algo bellísimo.

Planeta Luciano Saracino
Luciano Saracino (Buenos Aires, 1978) es un escritor y guionista argentino con más de cien libros publicados a lo largo del mundo. Su obra, premiada en diferentes países, abarca la novela, la historieta, los libros para chicos, las series de televisión, los dibujos animados y el cine (entre otros asuntos, siempre escritos). Algunos títulos de sus Novelas Gráficas son: Historias del olvido (2007), Las Aventuras de Fede y Tomate Vol. I, II y III (2010, 2012,2018),
Ometepe (2012), Ich (2015), Ich: Furia de Cemento (2016),
Historias Cortas (2018), Herbert West: Carne Fresca (2018), Cayetano (2019), Waterson (2022),
Una Historia de Verdad (2023), Quiero ser Campeón Mundial (2023), Pulga (2024) y Pulga y el laberinto (2025).

