Carla Baredes, editora de Iamiqué y capitana del equipo de autores, ilustradora, diseñador y correctora que hicieron Nuestro fútbol cuenta entretelones de la realización del libro.
Por Gabriela Baby
En la presentación de la Feria del libro, Angela Lerena, a cargo del evento, dijo de Carla Baredes: “Como divulgadora, se preguntaba si no sería interesante sumar investigación y conocimiento a ese enorme saber empírico que tiene nuestro fútbol. La edición integral del libro, que llevó más de un año, le mostró que había muchísimo para contar —y cada nueva página la entusiasmaba más-. Que Alejandro le pusiera las palabras y Xoana las imágenes fue, sin dudas, el hallazgo más feliz de todo el proceso”.
¿Por qué en una editorial de libros de ciencia aparece un libro sobre fútbol?
Carla B: Nunca me interesó el futbol, no miro los partidos y nunca fui a la cancha. Puedo mirar el Mundial, porque me parece divertido juntarse con amigos y me divierten las anécdotas de tribunas. Pero, sin embargo, escucho a Alejandro Wall en la radio. Es decir, escucho el programa donde Wall tiene su columna y no cambio de dial: me entretiene las cosas que cuenta, me gusta cómo cuenta lo que cuenta, aunque yo no sepa específicamente del tema. Así que cuando nos planteamos el plan editorial para este año y apareció la idea de hacer un libro sobre fútbol, contacté a Alejandro Wall. Y lo más increíble, fue que él aceptó.
¿Como fue el trabajo de editar un libro de fútbol sin entender nada -o casi nada- de fútbol?
Creo que, en este caso, ignorar casi todo del tema fue una ventaja. Porque me puso en un lugar desde donde hacer preguntas muy amplias y diversas. Y esto fue muy productivo a la hora del trabajar con el autor. Porque él traía, por ejemplo, el tema de los apodos de algunos equipos: canallas, leprosos, pincha ratas… Y a mí me parecían re interesante las historias de los apodos, hicimos una lista y nos divertimos mucho haciendo el trabajo. O todo el aspecto social que hay en el libro con las historias del final, por ejemplo. Yo le decía que me parecía que las chicas y los chicos tienen una visión muy parcial y forzada desde los medios acerca de la supuesta vida glamorosa del jugador de fútbol, y me pareció interesante contar otros aspectos: que es gente que se ha esforzado un montón, que ha pasado por situaciones complicadas un tiempo largo. Entonces aparecieron esas biografías que el libro narra al final. Y también en la charla surgió esto de que las ciencias duras -desde otros lugares- tiene mucho para decir sobre el fútbol: la matemática, la física, por ejemplo. Y aparecieron estos otros textos de especialistas que dialogan con el recorrido general del libro.
Al empezar es un libro sobre la historia del fútbol en la Argentina, pero luego cambia totalmente.
Sí. En el primer capítulo, lo teníamos claro, había que dar la historia de fútbol local y esta idea de la impronta rioplatense. Wall dice que muy pronto el fútbol que trajeron los inmigrantes acá se hizo muy particular: se instaló en las clases populares, entre los inmigrantes, y apareció un estilo distintivo. Luego el libro avanza hacia cuestiones de la mística, como lo llamamos: cómo fue y es la pelota, cómo son y fueron los botines, el surgimiento de las hinchadas, esos apodos raros y sus historias. Y a la vez, llamamos a esos colaboradores de la ciencia a que escribiesen sus columnas. Fue un rompecabezas de piezas muy diversas que armamos de a poco, durante un año, y con mucho trabajo. Y Ale Wall se fue enganchando con el espíritu de Iamiqué, buscando y encontrando rigor en cada palabra, en cada dato.
Y la ilustradora también aportó lo suyo: esa mirada, esos colores.
No queríamos hacer un libro visualmente vintage porque ya tenía mucha historia en el texto. Y entonces hicimos lo que no hacemos nunca que es entrar al universo de Internet y buscar ilustraciones deportivas, pero en realidad no para buscar un nombre de ilustrador o ilustradora sino para definir un estilo. Y encontramos unos murales de los locales de NIKE de Los Ángeles muy hermosos, espectaculares. Y cuando buscamos la firma apareció Xoana Herrera. Xoana hizo el Doodle el Día del comienzo del mundial femenino. Y le escribimos, para que nos recomendara a alguien, no pensábamos que se iba a enganchar con la idea de ilustrar un libro, pero, sin embargo, ella nos dijo que les gustaba mucho Iamiqué -sus hijas son lectoras de la editorial – y que podría ilustrar el libro. Así que avanzamos: Javier, nuestro diseñador, la fue guiando, y rápidamente Xoana encontró el ritmo para el libro. Hay algo muy plástico, muy estilizado en su propuesta. Un trazo femenino, que viene bien para un libro de fútbol, el manejo de las perspectivas muy particular y esos cuerpos tan expresivos. Fijate que en la última ilustración, cuando cerramos el libro, hay varios cuerpos a los que se los ve cansados. ¿Lo viste? Están cansados de verdad.
¿Qué te cambio después de hacer este libro?
Ahora sé cómo le va a Racing a cada momento, porque mientras hacíamos el libro entendí que si a Racing le iba mal, con Wall no podía hablar por un par de días. Pero, más allá de estas cuestiones del hincha de fútbol, que son muy geniales, creo que la mirada de la antropóloga, por ejemplo, me hizo mirar al fútbol desde otro lugar. Y por supuesto las cuestiones de estadística y matemática, que yo las venía leyendo o conociendo porque vengo de las ciencias duras, pero que puestas a dialogar en el libro traen datos muy curiosos, muy seductores también.
Siento que este libro es muy potente, porque armamos un equipo de primera línea, con gente muy grosa, que viene de distintas disciplinas. Y es un gran logro después de muchos años de laburo editorial.

Planeta Carla Baredes
Carla es Licenciada en Física por la Universidad de Buenos Aires y cuenta con una especialización en Divulgación científica. En 2000, junto a la bióloga Ileana Lotersztain, fundó ediciones Iamiqué, un sello que produce exclusivamente libros informativos para chicos y chicas. En la actualidad la editorial cuenta con más de 80 títulos que, además de las “ciencias duras”, abordan otras áreas como historia, filosofía, música, educación sexual… ¡y ahora fútbol!

