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Una familia, todas las familias (del amor)

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Cuentos de terror que fascinan al tiempo que divierten. Personajes fantásticos que conforman una familia tan distinta e igual como otras. Una aventura intergaláctica que incluye estrellas de la canción. Una celebración de la diversidad, en todas sus dimensiones. Claves de la nueva -y celebrada- apuesta del Teatro Nacional Cervantes para público de infancias, creada por Mariana Chaud y Gustavo Tarrío.

Por Marisa Rojas

Hay una niña que no duerme. Se llama Socorro y todo lo que quiere es que su familia le cuente cuentos… de terror. Una familia que está compuesta por novietías, veciamigues, tíos peludos y personajes de leyenda; sí, una familia no tipo. Un grupo humano -y mitológico- que en clave de humor, juegos y canciones hará de la noche de Socorro una aventura fantástica donde, desde y a través del amor, la vida es una celebración.

Hablamos de la historia que cuenta FAMILIA NO TIPO Y LA NUBE MALIGNA, la -¡bienvenida!- apuesta de la Temporada 2022 del Teatro Nacional Cervantes para público de niños, niñas, niñes y todas las familias, escrita y dirigida por Mariana Chaud y Gustavo Tarrío. 

¿Cuándo y cómo nace la idea de esta familia tan distinta como igual a otras, pero poco, casi nada, frecuente, en los escenarios pensados para las infancias?

Mariana Chaud: – El proyecto arranca en 2019 durante la gestión de Alejandro Tantanian. Gustavo (Tarrío) y yo presentamos dos proyectos, por separado, a la Convocatoria Abierta y fue elegido el mío pero me ofrecieron co-dirigir con Gus y me encantó la idea, porque además era algo grande y diferente de lo que yo había hecho. Desde entonces hubo cambio de gestión, llegó la pandemia, se perdieron los derechos del libro original en el que estaba basado el proyecto primero, hubo que escribir toda la obra… es decir, pasaron cosas, hasta que el año pasado nos ofrecieron -y esto me parece que está bueno contarlo y que se sepa porque yo al menos nunca lo viví en un teatro público- trabajar todos juntos creativamente durante el tiempo destinado a los ensayos y fue un lujo. Lo habitual es ensayar dos meses, ir directo al montaje y estrenar, acá pudimos hacer un proceso conjunto sumando también a los trabajadores del Teatro, desde asistentes de dirección a trabajadores de la técnica.

¿Qué quedó del proyecto original que habías presentado y que sumó la incorporación de Gustavo como co-creador de la propuesta que finalmente estrenaron este año?

MC: – El proyecto original estaba basado en el libro de cuentos de terror ¡Socorro!, de Elsa Bornemann, a partir del cual yo había armado una plataforma, que era la familia no tipo, para hablar de los miedos. En el nuevo proyecto Socorro es el nombre de la protagonista, una niña que tiene una familia… no tipo, y abordamos el universo de los miedos pero a partir de cuentos que escribimos de cero. Hay mucho del proyecto original y también mucho nuevo que trajo Gustavo como toda la parte musical, respecto a la que él tiene mucha claridad y mucho oficio. Conceptualmente Gus también trajo nombres para muchas cosas que estaban sin nombrar. Igualmente es raro pensar en lo de uno o lo del otro, fue un proceso de creación conjunto donde, juntos, pudimos pensar los funcionamientos de toda la obra.

¿Cuál fue tu interés primero para trabajar con un público que no era, no es, el habitual en tus trabajos, como es el de niñas y niños?

MC: – Yo creo que hay algo de mi propia infancia, de la fascinación con el terror, que para mí es una zona donde se dirimen muchas cuestiones y acá podía permitirme como desarmarlo. En el lenguaje audiovisual no hay mucha posibilidad de hacer eso pero en teatro sí, podés ver cómo los músicos en escena, por ejemplo, crean un clima de terror con ciertos acordes, lo mismo con la iluminación. Y para mí el terror y la risa van mucho de la mano también.

Eso que le sucede a Socorro, que cada vez pide más relatos porque se divierte mucho con esos cuentos de terror que su familia le inventa… ¿Fue, es, una apuesta a revisar la idea del terror en las infancias?

MC: – No sé… Sí nos parecía que estaba bueno que Socorro no se asustara porque es un poco el punto de vista de los espectadores y es la más frágil y exponerla en una situación de vulnerabilidad no nos parecía bueno. Todos se asustan menos ella.

¿Cómo fue la elección de temas, incluida una leyenda popular del Litoral y Norte argentino, al momento de decidir qué historias contar?

MC: – Improvisamos mucho durante todo el proceso creativo el año pasado. Teníamos la idea de los microrrelatos, de los mitos -como la rata caníbal-, y a partir de ahí empezamos a probar cosas con los actores; la pregunta primera era cómo contar el terror, contar y hacerlo en escena. En el caso de la leyenda del Pombero la incluimos pensando en una figura de terror local y lo hicimos además reversionando la maldición, acá te agarra y te deja bailando, algo que nos parecía muy divertido.

Hablemos de la otra pata del espectáculo que resuena como distinto en relación al universo del teatro para las infancias, aún hoy: el tipo de familia, no tipo, desde el cuál se cuenta esta historia. Gustavo hizo hace algunos años El vestido de mamá, basada en el libro de Dani Umpi y Rodrigo Moraes, pero ¿cuál era tu intención, cuáles tus preguntas y desafíos al respecto?

MC: – ¡Miles de preguntas! La familia no tipo de origen que yo había imaginado era más del tipo fantástica. Me interesaba la ausencia de padre y madre porque creo que es un terreno muy fértil para el terror, pero después empezamos a pensar de quiénes está compuesta esta familia no tipo… Y creo que ahí fue Gus quien trajo todo este tema. Comenzamos a trabajar con diferentes hipótesis, por un lado es la familia que imagina la niña y por otro es la familia que sale de la tele porque la obra empieza con Socorro mirando la tele. Pensamos entonces en una familia en la cual poder sentirse siempre cómodos, porque a veces las familias son medio tortuosas o se convierten en opresivas, en ocasiones sucede que si una niña o un niño tiene una familia diferente se le señala, hay algo de vergüenza, puede costar dibujarla. Acá nos propusimos celebrar la diversidad, donde obviamente entra todo lo queer, pero también entra todo lo fantástico. Pensamos en una familia muy ampliada que puede incluir amigos, vecinos y hasta a alguien que viene de la calle porque no tiene donde estar. Es bastante utópico… Y sucede todo a través del juego y del encuentro. Acá no hay mandatos o adultos que saben y niños que no saben; la protagonista no es una espectadora del mundo adulto, es una protagonista participativa de un mundo compartido. Yo me preocupé un montón, tenía bastante miedo por algunos aspectos del trabajo, no sé tampoco si me hubiese atrevido sola; pensaba ¡se van a parar indignados cuando hablemos de las novietías! Miedos lógicos pienso… Discutimos mucho con Gus hasta dónde contar la relación de Irupé con la fotógrafa Luisita, por ejemplo, o si incluir una pareja de varones, pero no queríamos tampoco que el centro fuese ese tipo de relaciones. Lo que contamos es más la posibilidad de un universo que integra, donde no es que hay que ser de una o de otra manera sino que todo está bien. La verdad es que son temas re viejos que ya no deberían sorprendernos.


FAMILIA NO TIPO Y LA NUBE MALIGNA

Un espectáculo apto para todo público escrito y dirigido por Mariana Chaud y Gustavo Tarrío
Con: Catalina Di Meglio, Greta Halperín, Cleo Moguillansky y Sophia Wiemer Llorensi, en el papel de Socorro, y Andrés Caminos, Tati Emede, Vero Gerez, Nicolás Levín, Teo López Puccio, Gadiel Sztryk y Pablo Viotti // Cada fin de semana, una cantante invitada.
Canciones originales: Mariana Chaud, Teo López Puccio, Gustavo Tarrío y Pablo Viotti
Composición, dirección musical y diseño de sonido: Teo López Puccio y Pablo Viotti
Coreografía: Luciana Acuña
Diseño de escenografía: Mariana Tirantte
Diseño de video escénico: Maxi Vecco
Diseño de iluminación: Alejandro Leroux
Diseño de vestuario: Endi Ruiz
Colaboración artística: Florencia Schrott
Producción TNC: Francisco Patelli y Marlene Nördlinger
Teatro Nacional Cervantes | Libertad 815, Ciudad Autónoma de Buenos Aires 
Funciones: Sábados y domingos, 15h – Hasta el 16 de octubre
Entrada: $600.- En venta en alternativateatral

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