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Sueños de puro teatro

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Humor, música, ocurrencias, juegos artesanales y toda la tecnología se dan cita en el nuevo espectáculo de La Pipetuá: ENSUEÑOS. Una aventura onírica donde Marito, Vittorio y Wilbur, los tres clowns que desde hace 21 años divierten a todas las familias, vuelven a jugar allí donde todo es posible: el escenario.

Por Marisa Rojas

Cuando dormimos soñamos con mundos increíbles. Y cuando hacemos teatro… ¿estamos despiertos?, dice -y se pregunta- Diego Reinhold en su rol de director del nuevo espectáculo de La Pipetuá: ENSUEÑOS, una aventura onírica repleta de humor, mucho humor, y música -como siempre, en vivo- que desde el primer fin de semana de junio se presenta en el Paseo La Plaza e invita a volver a disfrutar el teatro en familia.

Un juego en clave de variedades donde todo lo imaginado, y más, es posible: seres mitológicos, peces que vuelan sobre la platea, pezardillas -o, bueno, pesadillas bien peculiares-, viajes a los propios sueños, intervenciones en los sueños de los otros. Un mix preciso, y definitivamente divertido, entre la comedia física, ocurrencias circenses y el uso de la tecnología al servicio del arte, atravesado por el absurdo al que dan vida tres intérpretes -dos actores, un músico; tres clowns- que cual niños sueñan y juegan al teatro: Sebastián Amor, Maximiliano Miranda y Federico Selles, en escena: Marito, Vittorio y Wilbur.

¿Cuál es la sensación pos estreno en esta particularísima Temporada 2022 que estamos iniciando, Sebastián? 

Definitivamente es una sensación de nacimiento. Costó, costó y costó, fue a cesárea, pero nació. En lo personal, sigo sin poder creerlo, y a todos nos pasa un poco lo mismo. A mí me agarró una emoción muy fuerte el sábado tras la primera función porque siempre estrenar es algo emocionante pero este no fue un estreno más en una situación más o menos normal. Venimos de un tiempo de mucho desconcierto, volver a encontrarnos en un escenario y frente a una platea es muy conmovedor. ¡Un sueño! 

¿Dónde y cómo nacieron los sueños que protagonizan esta nueva propuesta de La Pipetuá?

La idea de trabajar y crear en torno al mundo de los sueños nació en 2019, el último día de la temporada del espectáculo anterior, Lunática. De regreso en casa, ducha mediante, no podía creer que ya hubiésemos terminado otra temporada. En ese mismo momento le propuse a Maxi y a Fefo meternos en el mundo de los sueños, pero no nos pusimos a producir de una porque estábamos recién terminando Lunática en Buenos Aires, de hecho pensábamos salir de gira… Pero la idea gustó y nos quedó dando vueltas. En marzo de 2020, bueno, llegó la pandemia. Atravesamos ese año trabajando de manera virtual pero no desarrollamos más nada porque no había ánimos, el panorama era muy incierto, era muy difícil soñar, aunque siempre teníamos un anotador a mano y junto a Tere Duggan siempre algo esbozábamos, hasta que en 2021, sin mayores certezas, retomamos la idea de los sueños a partir de un concurso para proyectos de compañías y salas independientes. En septiembre de ese año ganamos el concurso pero tuvimos que rechazarlo porque por las condiciones finales que tenía no resultaba viable. En el medio de ese proceso, además, apareció el nombre de Diego Reinhold como director para el nuevo proyecto y así fue como, muchas conversaciones mediante, desde finales del 2021 y hasta marzo de este año pudimos armar el guión “final” con Diego.

¿Cuál fue el disparador a partir del cuál pensaron en Reinhold como director del nuevo espectáculo?

El nombre de Diego surgió en realidad de parte de Daniel Casablanca, que nos había dirigido en el espectáculo anterior pero no podía dirigirnos este año. Él lo propuso a Diego porque ya habían trabajado en conjunto, también con Guadalupe Bervih, la asistente de Dirección, y la verdad es que nosotros mismos admiramos mucho a Diego y como nos imaginábamos un espectáculo en clave de comedia, de lo que Diego sabe mucho, con mucha interacción a partir de pantallas y mapping, sentíamos que en ese camino él nos podía traer un condimento distinto a lo que ya habíamos trabajado antes con Oski Guzmán primero y con Dani luego. Y además de lo artístico también sabíamos lo que nos podía aportar humanamente, porque en procesos tan arduos e intensos de meses de trabajo full time como los que llevamos adelante con La Pipetuá, cuando llega un director al grupo se arma de alguna manera otro grupo y si lo artístico y lo humano no combinan es complejo. Trabajar con él fue de una exigencia altísima, es muy detallista, piensa todo el tiempo en todos los tiempos. Nos exigió y nos enseñó a trabajar de una manera muy diferente y fue genial. 

¿Recordás el primer sueño, en esa ducha pos final de Lunática, que te vino a la mente para llevar al escenario de La Pipetuá?

Sí, tres cosas muy claras: la escena de las camas verticales, el cuadro en el que entro y hurgo en las cabezas de Maxi y de Fefo para analizar sus sueños, también el juego con el terror, el suspenso y el trabajo desde el teatro negro. Esas fueron las tres primeras escenas / ideas que soñé. Y creo que surgió así porque a La Pipetuá siempre le nació mucho más que contar una historia lineal, crear  números, como fue con nuestro primer espectáculo: Opereta prima. Nos nace mucho pensar en el número más que en la historia; luego unos y otros se van enlazando y construyendo la historia, pero siempre partimos de los números. Entonces el universo de los sueños, donde todo todo todo es posible, es un mundo en el que siempre creímos que nos podíamos meter de lleno y jugar a full como niños soñadores que somos.

¿Qué sueñan ahora, ya estrenados, los niños Marito, Vittorio y Wilbur?

Que ENSUEÑOS sea aceptado y que guste, que se llene la sala de públicos de todas las edades que venga a soñar con nosotros; que luego podamos sacar este ENSUEÑOS de gira, por el país y también afuera, como con otros espectáculos con los que hemos estado incluso en China; y que llegue la ocasión de una temporada nocturna, con funciones de noche para que también “los grandes” se animen, incluso solas y solos, a venir a soñar con La Pipetuá.


ENSUEÑOS, de La Pipetuá
Humor, música y ocurrencias para toda la familia
Un espectáculo de La Pipetuá (Sebastián Amor, Fernando Selles y Maximiliano Miranda), Teresa Duggan y Diego Reinhold.
Voces en off: Ana Jimena Sánchez y Pedro Saborido
Arte y Coreografías: Teresa Duggan 
Música original: Fernando Selles 
Dirección general: Diego Reinhold
Funciones: en junio, sábados 15 h, domingos 16 h. En Vacaciones de Invierno, todos los días (de lunes a lunes) 15 h.
Sala Neruda, Paseo La Plaza | Corrientes 1660, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Entradas: Desde $1500.- En venta en plateanet.com

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