En este momento estás viendo Disparate lírico en el Konex

Disparate lírico en el Konex

  • Categoría de la entrada:Música / Ópera / Teatro
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios
  • Tiempo de lectura:8 minutos de lectura

Un príncipe que resuelve enigmas y un peluquero, nieto de un afamado barbero, protagonizan una aventura que invita a chicos y chicas a descubrir el reino de la ópera en compañía de un ejército de músicos. El sábado 7 y el domingo 8 de mayo, Juventus Lyrica presenta una gala en clave de humor en el marco del 7mo Festival Konex de Música Clásica.

Por Marisa Rojas

“Estamos frente a un estreno bastante distinto. Hemos unido lo que parecería imposible de unir: compositores italianos, francés, alemanes. Y todo por las ganas de que los chicos tomen contacto con un patrimonio cultural que les pertenece y por eso tienen el deber y el derecho de conocer, porque de los grandes compositores de la música clásica, aunque parezca mentira, se derivan todas, absolutamente todas, las creaciones de otros artistas que hoy siguen y les encantan”, dice María Jaunarena, directora ejecutiva de Juventus Lyrica, responsable del libro y la dirección de ¡Nadie duerma!, el espectáculo para las infancias que se presentará en el marco del 7mo Festival Konex de Música Clásica.

“Todo está en las fuentes, todo tiene un algo de alguien que se inspiró en las fuentes que son los grandes maestros: Verdi, Puccini, Bizet, Mozart”, enfatiza María, quien tras las adaptaciones para público de niños y niñas de clásicos como La Cenicienta, El barbero de Sevilla (Nominado en la categoría Infantiles de los Premios Teatro del Mundo de la UBA) y La flauta mágica (Nominado al Premio ACE 2016 como Mejor Infantil), fue convocada por Luis Ovsejevich, presidente de Fundación Konex, para crear una “gala” para las infancias en la edición 2022 del Festival de Música Clásica que ya forma parte de la agenda de imperdibles de la Ciudad de Buenos Aires.

¿Cuáles son los desafíos de realizar un espectáculo destinado a un público al que el género desde el que creas no le habla, al menos en lo inmediato?

MJ: – Para mí el gran desafío es captar la atención en un momento que siento un poco chato, empobrecido, culturalmente. Rescatar el valor de lo que se preguntaron otros, tejer anzuelos con los que nos antecedieron, me resulta interesante. El desafío de este espectáculo en sí, a diferencia de los anteriores, es que está construido a partir de fragmentos pesados, lo que sucede en las tramas que hemos seleccionado es bastante terrible, con temas que no necesariamente tienen que ver con los chicos. En ese sentido, fue un gran desafío trabajar estas adaptaciones y escribir para los chicos pero también para los adultos que van a asistir con ellos, porque el espectáculo permite una lectura paralela de dos públicos en dos claves. Por otro lado, primero quizás, a mí me encanta la audiencia infantil, la respeto muchísimo. Es un público que no tiene ningún protocolo y por lo mismo es muy sincero; si hay algo que es inconsistente lo manifiesta. Precisamente por eso es un público que hay que tomarse muy en serio.

¿Qué se hace entonces con el protocolo de la clásica y la ópera ante un público así?

MJ: – Primero tenés que tener un cuerpo de intérpretes que entienda que la audiencia no los va a esperar, no le va a importar el sobreagudo ni que un aria deba interpretarse dos veces. Se trata de una audiencia que necesita una historia que lo atrape. Y ahí está el gran rol del teatro que es lo que tiene a favor la ópera dentro de la clásica. En ese sentido lo que yo me propuse con la idea de esta “gala” fue construir una historia que funcione como puerta de entrada para escuchar las más grandes melodías del patrimonio de la música clásica occidental: fragmentos de Turandot, La Boheme y Madama Butterfly de Puccini; Don Giovanni de Mozart; Rigoletto, Il Trovattore y La Traviata de Verdi; Carmen de Bizet. Obras a las que llegamos a partir de una historia que nos permite contar el teatro que, además, tiene para mí un segundo gran valor que es la posibilidad de ingreso, también, a una dimensión distinta a la vorágine de estos tiempos; nos permite conectarnos de una manera muy especial en una época donde la dispersión es la moneda común.

¿A partir de qué ejes definiste la selección de compositores, melodías y personajes?

MJ: – Un poco me fijé en la programación del Festival, donde hay galas de Verdi, Puccini, grandes oberturas; pero también me guie por lo que a mí me gusta, por eso la inclusión del repertorio francés, por ejemplo. Igualmente mucho quedó afuera porque el espectáculo dura solo una hora en la que presentamos fragmentos de una bestialidad de compositores. Y todos se interpretan en vivo. Hay una mini orquesta con piano, violín y percusión. Cuatro intérpretes y cuatro músicos que nos propondrán una aventura guiada por esas melodías que realmente nos transportan a otro mundo.

Puerta de entrada al mundo de la música clásica, introducción a la ópera, propuesta inspiracional para descubrir un género no tradicionalmente dedicado a las infancias: ¿cómo definirías ¡Nadie duerma!?

MJ: – La intención no es que en este espectáculo los chicos conozcan la historia de Carmen ni la de Turandot; no es esa la idea. En este caso la invitación es a seguir la historia del príncipe Calaf y a través de lo que le pasa a él escuchar montones de fragmentos de una música fabulosa, como es la clásica, que si los adultos que los acompañen reconocen, y ellos tienen interés, luego podrán ampliar en sus casas. La idea es que esto sea una puerta de entrada al reino de la ópera, sí, al que nos lleva un ejército de músicos y con muchas referencias a los cuentos de hadas, que para mí tienen un gran valor, en término de lección moral, para los chicos. Y que también nos permiten abordar temas que son parte de su realidad como el bien y el mal, los miedos, los desafíos de crecer. Y nos interesa el ingreso al mundo de la ópera porque es un género que combina teatro, literatura música. Por algo Wagner la definió como “el arte total”, incorporando además lo visual. Y eso es para mí una gran conjunción de arte que los chicos tienen el derecho de conocer; estos compositores son como la gran expresión de lo que puede hacer el alma humana y es genial todos podamos conocerlos y disfrutarlos.


¡Nadie duerma!

Con Estefanía Cap (mezzosoprano), Gabriel Carasso (barítono), Patricio Oliveira (tenor) y Laura Penchi (soprano). Músicos en escena: Matías Galíndez, piano y arreglos musicales; Juan Roqué Alsina, violín; Arauco Yepes y Pablo Barros Reyes, percusión. Libro y dirección: María Jaunarena. Escenografía e iluminación: Gonzalo Córdova. Producción ejecutiva: Gustavo Passerino. Producción artística: Juventus Lyrica

Sábado 7 y domingo 8 de mayo – 11 hs.
*Recomendado para espectadores a partir de 7 años.
Ciudad Cultural Konex | Sarmiento 3131, Ciudad Autónoma de Buenos Aires | 4864-3200
Localidades en venta desde $1000.- aquí

Deja una respuesta